Este documental aborda la crítica escasez de agua en el barrio Lucmacucho, que afecta profundamente la vida cotidiana de sus habitantes, impactando tanto su uso personal como la obtención de alimentos. Para enfrentar esta situación, los vecinos han comenzado a recolectar agua en baldes y bidones, evidenciando la lucha diaria por acceder a este recurso vital.